EE.UU también tuvo problemas para conseguir mascarillas

Christopher Adolph, de la Universidad de Washington (UW) en Seattle, es el autor principal del nuevo estudio, que forma parte del Proyecto de Política Estatal COVID-19 de la UW. Él afirma:

“Usar máscaras en lugares públicos es una de las formas más fáciles de reducir la transmisión del coronavirus, y los mandatos claros y consistentes son una de las mejores herramientas que tenemos para que todos usen máscaras regularmente. Nuestro equipo ha estado rastreando los mandatos de uso de máscaras que cubren los espacios públicos interiores, donde el riesgo de transmisión es mayor, y queríamos saber si la adopción era realmente tan partidaria como parecía, o si había otras explicaciones”.

Los investigadores de la UW rastrearon el estado de los mandatos de las máscaras en los 50 estados, incluyendo el momento de su promulgación.

Cuando los autores examinaron los datos el 13 de agosto, 25 estados exigieron que las personas usaran máscaras tanto en espacios públicos interiores como exteriores. En contraste, 14 estados no tenían un mandato de uso de máscaras en todo el estado. Los 11 estados restantes tenían mandatos más limitados.

Los datos mostraron que los estados de los Estados Unidos con gobernadores republicanos retrasaron la emisión de mandatos de uso de máscaras en un promedio de 29,9 días en comparación con los estados con gobernadores demócratas.

El documento de investigación está disponible en el servidor de preimpresión medRxiv y aún no ha sido sometido a revisión por pares. El estudio recibió fondos del Centro de Estadística y Ciencias Sociales de la UW, así como de la Fundación Benificus.

El partido del gobernador
La nueva investigación sigue a un estudio anterior del equipo de Adolfo sobre el efecto del partidismo en las reglas de distanciamiento físico obligatorio.

Dado que existe un acuerdo generalizado entre los expertos médicos de que el uso de la máscara ayuda a prevenir la propagación del virus del SARS-CoV-2 que causa el COVID-19, algunos países han impuesto a nivel nacional el uso obligatorio de la máscara para ayudar a proteger la salud de sus ciudadanos. En los Estados Unidos, sin embargo, esas decisiones se dejan en manos de los estados individuales.

Para el nuevo estudio, Adolph y sus colegas analizaron varias posibles influencias en el momento de las órdenes de uso de la máscara. Estas incluían el número de casos de COVID-19 y las muertes en un estado. Los investigadores también consideraron la afiliación política promedio de los residentes del estado, así como el partido al que pertenece el gobernador del estado.

Otros dos posibles factores – el nivel de educación promedio de los residentes del estado y el porcentaje de personas mayores de 70 años – no parecían tener un efecto apreciable en los mandatos.

El equipo llegó a la conclusión de que la identificación partidista del gobernador era el factor más importante para el momento en que el estado se ponía la máscara del mandato.

El análisis reveló que los gobernadores demócratas tenían siete veces más probabilidades que sus homólogos republicanos de ordenar el uso de máscaras en todo el estado. Esto ocurría incluso cuando el gobernador se identificaba con un partido político diferente al del residente medio del estado.